Si Actúas Como Si La Empresa Fuera Tuya, Tus Empleados Lo Harán Como Si No Fuera Suya

1.
Un empresario mediocre siempre se rodeará de empleados mediocres para no poner en riesgo su liderazgo (mediocre)

2.
Los empleados mediocres siempre buscan a empresarios mediocres para tener una excusa y quien culpar para justificar su mediocridad y no asumir su responsabilidad en lo que no les gusta.

3.
Para salir de la mediocridad del Managment es importante realizar una labor de desprendimiento y soltar, en un gesto de generosidad, lo que consideramos de nuestra propiedad para ponerlo en mano de personas que admiramos porque reconocemos más hábiles que nosotros en algún campo.

En pocas palabras: renunciar al deseo de control para abrirse a la perspectiva del riesgo y del crecimiento. En pocas palabras, abandonar la sensación de seguridad.

La seguridad solo se encuentra tras superar la zona del riesgo y del peligro, cuando nos damos cuenta de que somos capaces de conseguir y mantener algo. Y además dura poco tiempo: si en algún momento tenemos miedo en perder lo conseguido, entonces es que no confiamos en nosotros mismos para volverlo a lograr. Por tanto ya no estamos en la seguridad.

La seguridad solo es un estado mental. En el mundo material no existe. Eráclito de Éfeso decía que todo cambia: Panta Rei. El cambio no es una opción. El cambio ocurre independientemente de la voluntad de una persona:envejeces aunque no quieras.

Es cierto que si no te arriesgas no te la juegas. Pero si no te la juegas no tendrás posibilidad de lograr lo que quieres. Y no cuestión de lograrlo, sino de al menos aprovechar la posibilidad de conseguirlo.

Si se intenta quizás, pero si no, jamás.

Estar a salvo y conseguir lo que uno se propone no son compatibles.

Para conseguir todo esto en el Management y en el mundo de las Pymes, donde suele ser común la identificación de una persona con su propia empresa, es importante abandonar la idea de que esa misma empresa es “propiedad” de esa persona que un día invirtió dinero y tiempo en ella.

De hecho, la tan común y frecuente práctica de trabajar para un empresario que considera la empresa “suya”, a la que le da su nombre, y sobre la cual suele manifestar pensamientos como “esta empresa es toda mi vida”, conduce a toda una serie de nefastas consecuencias:

1. Liderazgo Mediocre:
Nadie quiere que el destino de algo que considere suyo, esté dirigido por tercero. Pra mantener el liderazgo, un Jefe que se considera “propietario” de una empresa acabará contratando a persona mediocres, menos capaces y hábiles que él/ella mismo/a, para que no pongan en discusión su liderazgo. La consecuencia es evidente: de esta manera una empresa no podrá crecer más que su propio jefe, encontrando sus limitaciones justo donde están las limitaciones del jefe.

2. Empleados Mediocres:
En esa empresa acabarán (por la ley de la atracción) por trabajar personas mediocres y la infelicidad se apoderará de ambiente de trabajo debido al alto número de quejas. Los empresarios se quejarán de sus empleados que no sacan la empresa hacia la excelencia (cuando subconscientemente es lo ellos mismos han generado fruto de sus miedos, y es lo que buscan y necesitan para seguir alimentando su necesidad de sentirse dueños en pleno control del negocio).

3. Desmotivación y Falta de Compromiso:
Los empleados no se implicarán porque verán que su jefe es quien realmente decide las cosas. Si la empresa es “suya” y no es de ellos, difícilmente acabarán trabajando como aquel que se esmera para sacar adelante su negocio. Seguramente lucharán por su empleo, pero esto no tiene que ver que luchen por la empresa que no reconocen como suya.

4. Mal Ambiente de Trabajo:
Además se quejarán de su jefe y de sus compañeros por ver en él y ellos todas las limitaciones que no son capaces de asumir en ellos mismos: por no querer tomar consciencia de su falta implicación en el negocio y su implicación en el hecho de que ese negocio vaya mal.

5. Conflictividad Laboral:
Siempre es más fácil ver la paja en el ojo ajeno: y en este sentido reconocer la mediocridad del otro no deja de ser una manera de distraerse para no mirar la propia mediocridad de la persona (por ambas partes) que está trabajando en algo que no le satisface, sin reconocer que no tiene el valor de arriesgarse para conseguir algo mejor.

Öptima Coaching dispone de un programa de Coaching Ejecutivo para Directores y Gerente “Propietarios” de Pymes que tiene como objetivo el cambio organizativo basado en la gestión de valores hacia una cultura de mayor participación e implicación del personal, que se gesta a través del cambio del Estilo de Dirección de su Gerente. Se trata de un proceso de cambio organizativo que se logra a través del Cambio personal de la Gerencia a través de técnicas de PNL (Programación Neuro Lingüística). El objetivo es el afrontamiento de miedos y bloqueos que enquistan a la persona en el exceso de necesidad de control, e le impiden por otro lado el acto de soltar y delegar, como condición previa para la obtención de mejores resultados.

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