OCDE: El 20% de los Trabajadores Tiene Trastornos Mentales

Si Vd. es propietario de alguna empresa y alguien le dijera que con toda probabilidad, alrededor de un 20% de sus empleados tuviera algún tipo de trastorno mental: ¿Qué pensaría? ¿Qué se le ocurriría?

Bueno, esto es lo que con toda probabilidad estará ocurriendo ahora mismo si Vd. no realizó algún tipo de diagnóstico previo a la incorporación de su personal…

Según el informe sobre salud mental publicado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) llamado “Fit Mind, Fit Job: From Evidence to Practice in Mental Health and Work”, un 20% de las personas en edad productiva, sufre algún trastorno mental.

Entre los datos que se derivan del documento, destaca el elevado coste que supone el abordaje de los trastornos mentales, que representan entre el 30% y el 40% del total de personas con enfermedad o discapacidad (Castilla y Villamartín, Infocop Abril – Junio 2015).

Según el mismo informe, entre la aparición del trastorno y el primer tratamiento en la mayoría de los países suelen pasar alrededor de 10 años, lo cual deja a los más jóvenes como al colectivo más afectado.

Y todo ello nos hace pensar en los graves costes en formación y desarrollo que esto pueda suponer para los departamentos de RRHH y sobre la repercusión que esto trae en los casos de coaching mal aplicado.

De hecho, según la investigación realizada en 2001 por el Profesor Stephen Palmer de la Universidad de Sydney entre el 25% y el 50% de las personas que solicitan servicios de coaching, es posible diagnosticar algún tipo de trastorno mental.

La evidencia pone de manifiesto que muy fácilmente se pueden confundir dificultades personales en el logro de un objetivo (que se abordan desde el coaching) con causas psicológicas más profundas, de índole clínica, hecho que hace pensar en la necesidad de que los profesionales del coaching dispongan de herramientas y competencias que les permitan identificar y si una persona está en el pleno de sus facultades mentales para afrontar un Coaching, hecho que la gran mayoría de las veces siquiera el propio interesado en el servicio suele ser consciente de ello, o necesitar la exploración previa por parte de un psicólogo competente para iniciar un proceso.

Tal como cabría esperar de una persona que decide emprender una actividad deportiva y previamente acude a un cardiólogo para un diagnóstico, posiblemente sea el momento de regular el mercado del coaching en aras de ofrecer un mejor servicio a los clientes particulares y las empresas que demandan este tipo de servicio o, a fin de cuentas, recurrir a un Coach que además sea Psicólogo y tenga competencias específica para un diagnóstico previo.

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