¿Que aporta el Mindfulness al Liderazgo?

El libro recién publicado por Roberto Crobu “Liderar la Incertidumbre” se basa esencialmente en las enseñanzas y aplicación del mindfulness a la función de liderazgo. La práctica del mindfulness se ha convertido en un ejercicio indispensable para muchos directivos y mandos.

Sus beneficios suelen ser directos y muy inmediatos, abarcando tanto aspectos filosóficos relacionados con la función, como habilidades prácticas y ejecutivas.

A través del mindfulness se cultiva la estabilización de la mente, se toma consciencia de lo que nos hace sufrir, y se puede iniciar un proceso para la transformación del sufrimiento en oportunidad.

El mindfulness, como dice John Kabat-Zinn, es la puerta hacia la libertad, para hallar las distintas opciones que podemos tener a la hora de elegir que hacer con lo que nos sucede. Y la libertad consiste precisamente en poder elegir entre abanicos de opciones posibles. Sin opciones no hay decisiones, sino caminos obligados.

A partir de aquí nos damos cuenta que tener opciones implica siempre la posibilidad de errar, por lo que no podemos eliminar el riesgo de fallar a la hora de tomar decisiones si queremos administrar nuestra libertad como seres humanos. En este punto es cuando nos damos cuenta de que la seguridad a la hora de tomar decisiones es una falacia, y asumimos el hecho de que con la incertidumbre hemos de saber convivir, en lugar de tratar de eliminarla.

En el momento en que tratas de eliminar la incertidumbre para sentirte más seguro, irremediablemente acabas por tener que eliminar opciones de tu toma de decisiones, obligándote a seguir entonces esos caminos obligados que no tienen nada que ver con la libertad y la prosperidad; el mundo necesita de personas valientes.

Los grandes logros de la humanidad los acometieron personas valientes: Miguel Ángel, Garibaldi y Colón cambiaron la historia por su valentía: por ser capaces de mantener presente su enfoque por encima de los vaivenes del momento y de las inclemencias de los numerosos fracasos previos que tuvieron que afrontar en su camino.

Practicando mindfulness se integran todos estos aspectos al ejercicio diario de la función de liderazgo, siendo más conscientes de ellos y ayudando así a vivir con mayor equilibrio los vaivenes asociados a la responsabilidad que implica la toma de decisiones.

Pero los beneficios del mindfulness no tienen que ver solo con aspectos filosóficos, sino con el desarrollo de habilidades ejecutivas intrínsecas a un buen ejercicio de la función del Líder, tales como: capacidad de atención, presencia, y concentración, regulación de las emociones, antocompasión y resiliencia ante la frustración, compasión con los demás, higiene mental ante preocupaciones y estrés, y profundidad en la comprensión de aspectos emocionales asociados a las relaciones y la toma de decisiones en el trabajo, es decir un mayor provecho de la inteligencia emocional.

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